Menu
“Para eso es”: helicópteros oficiales, opacidad y la austeridad que no despega en Puebla

“Para eso es”: helicópteros oficial…

El gobernador de Alejandr...

Rocha, Estados Unidos y el viejo fantasma de la narcopolítica

Rocha, Estados Unidos y el viejo fa…

Durante años, la política...

La Liga MX vive una de sus Liguillas más impredecibles en años

La Liga MX vive una de sus Liguilla…

La fase final del Clausur...

Celebran Día Mundial de la Cruz Roja con jornada de salud

Celebran Día Mundial de la Cruz Roj…

San Cristóbal de Las Casa...

Despliegan operativo contra tala ilegal en comunidades de Huixtán

Despliegan operativo contra tala il…

Autoridades de los tres n...

Retos del transporte público de pasaje en Chiapas para 2016

Retos del transporte público de pas…

Las perspectivas del tran...

La crisis estructural del campo chiapaneco reclama atención urgente

La crisis estructural del campo chi…

El campo chiapaneco enfre...

Grupo interinstitucional detiene a dos personas por posesión de narcóticos en San Juan Cancuc

Grupo interinstitucional detiene a …

La Secretaría de Segurida...

Recuperan motocicleta con reporte de robo en San Cristóbal de Las Casas

Recuperan motocicleta con reporte d…

San Cristóbal de Las Casa...

Atienden autoridades municipales afectaciones por ruptura de cableado en el centro de San Cristóbal

Atienden autoridades municipales af…

San Cristóbal de Las Casa...

Prev Next
A+ A A-

Uso de razón Destacado

Tláhuac es el mejor ejemplo de lo que hará Morena con el narcotráfico si gana la Presidencia. Nada. O cogobernar con él.

Todo apunta a que las autoridades surgidas de ese partido político están ligadas con la peligrosa red de narcomenudeo en esa demarcación, que surtía de estupefacientes al oriente y parte el sur de la ciudad.

Es lo que ocurre con la permisividad total de las autoridades hacia las bandas del narcotráfico: acaban coludidas con ellas. Los narcos cogobernaban Tláhuac.

Esperemos que no pase lo mismo que en Michoacán, donde las autoridades de izquierda de esa entidad no fueron tocadas por la justicia, a pesar de tener a socios de La Tuta en la casa del gobernador y en el gabinete.

Que no se la perdonen a Morena como hicieron con el caso Abarca y a quienes lo encumbraron en Iguala. Ahora en Tláhuac se perfila un caso de connivencia entre autoridades y delincuentes.

No es sólo narcotráfico lo que hay en esa delegación gobernada por Morena, sino extorsión, crimen, derecho de piso y trasiego de armas.

De hecho, uno de los elementos que llamó la atención al gobierno de Mancera fue la creciente compra de armamento de grueso calibre por parte del grupo delictivo liderado por Felipe Pérez Luna, “El Ojos”, y pidió la colaboración de la Marina.

Cuando se dio el operativo, el viernes de la semana pasada, los moto taxistas, que funcionaban como halcones del grupo, avisaron a El Ojos e intentaron boquear las calles de la delegación.

¿Quién es el líder de los moto taxistas? Ricardo Salgado Vázquez, hermano el delegado. Todo lo que ocurre en una delegación, y más aún cuando es un pueblo, como Tláhuac, es de conocimiento del delegado.

Ahí se ha anidado el más turbio semillero de maleantes de la Ciudad de México. El líder de los moto taxistas es hermano del delegado. Ellos eran los halcones de la organización criminal que crecía como ninguna en la capital del país. ¿Nunca supo nada?

Era público que en Tláhuac estaba el centro del crimen, extorsión y narco menudeo en buena parte de la capital, y las autoridades de Morena no movieron un dedo para frenar la situación. Por algo sería.

Y no nos extrañe que dinero de ese grupo delictivo haya contribuido a financiar al partido de los que reparten certificados de honestidad a empresarios, periodistas y ciudadanos en general.

Hay que exigir a las autoridades que no les tiemble la mano si tienen que detener a los líderes políticos de Morena en Tláhuac. Que no se amedrenten por la posibilidad de plantones, marchas o mítines en el Zócalo para defender al delegado que tenía al narco en su casa. O que fue financiado por él.

En Tláhuac estaba el huevo de la serpiente. Ahí tres agentes federales investigaban la red de narcomenudeo en 2004, y fueron linchados por la población. Dos de ellos fueron quemados vivos delante de la policía, que no movió un dedo por falta de instrucciones del titular de Seguridad Pública, Marcelo Ebrard.

Y el entonces Jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador, fue lacónico con su comentario en torno a los linchamientos: “con los usos y costumbres de los pueblos no hay que meterse”.

 

¿Quién era el secretario de Seguridad Pública en Tláhuac en esa fecha? El actual delegado, Rigoberto Salgado Vázquez. Así se apropiaron de Tláhuac. Así se pudrió Tláhuac. La gobiernan del brazo de narcotraficantes y extorsionadores. No tienen política anti crimen. Sólo aliarse con ellos.

volver arriba

Sigue a Prensa Libre Chiapas en tu feed de Google News.